Por Eduardo Higuera


La risa es una cosa muy seria

Groucho Marx


Muchos se asustaron cuando nuestro líder iluminado e indiscutible primer compañero de la transformación absoluta y única del país habló de Marx en su informe de los 100 días del cuarto año de gobierno (algo así como el informe 4.1.100). Sin embargo, esto no tiene que asustarnos, puesto que el presidente de México tiene la gran escuela del pensador judío, Julius Henry Marx, más conocido como Groucho.

Y al parecer, cuando el maravilloso Groucho Marx -sin parentesco con Carlitos o nuestro conocido de la SEP- dijo “lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarlas a cabo”, parecía que estaba pensando en el titular del ejecutivo federal que invirtió dos décadas en presentar ideas claras y precisas de cómo sacar a México del despeñadero, hasta que llegó a la presidencia…y no las siguió.


Fue en este punto que me di cuenta que la verdadera filosofía política de nuestro líder bienamado no era en realidad una compilación de las ideas de los próceres nacionales como Juárez, Madero o Cárdenas sino que era realmente era un aventajado discípulo de la escuela marxista hollywoodense. Vea usted si no.


“EL SECRETO DEL ÉXITO SE ENCUENTRA EN LA SINCERIDAD Y LA HONESTIDAD. SI ERES CAPAZ DE SIMULAR ESO, LO TIENES HECHO”.


Ya se que el buen Groucho pudo referirse casi a cualquier político o presidente de nuestro tropical, bananero y hermoso país. Sin embargo, nuestro insigne presidente supera con creces cualquier comparación en este campo pues dedico al menos 20 años de su vida al ejercicio de ser sincero y honesto (ejem) para ganarse el corazón de los mexicanos.


Y esto se reforzó desde la primera mañanera y no hace más que aumentar. La sinceridad con la que ha hablado de su familia, que es tan pulcra y honesta como al de cualquier priista de los 70 como él; la forma en que ha señalado, sin posibilidad de error, que antes de que él llegara al poder no existía ninguna democracia en México y su afán de tomar bajo su ala el control de las elecciones para garantizar que siempre exista la democracia que perpetue su poder y el de su partido, y, sin agotar la lista, la sinceridad con la que habla de los grupos golpistas que buscan derrotarlos como los niños con cáncer, las feminista a las que le regaló el primer gobierno feminista de la historia y la recuperación de la soberanía eléctrica….antes de la visita de Kerry, son pruebas de cómo sigue al primer actor de las patillas y el habano.


“LA POLÍTICA ES EL ARTE DE BUSCAR PROBLEMAS, ENCONTRARLOS, HACER UN DIAGNÓSTICO FALSO Y APLICAR DESPUÉS LOS REMEDIOS EQUIVOCADOS”


Sin duda, el maestro Marx estallaría en lágrimas si pudiera presenciar el grado de perfección en que el gobierno transformacionista ha aplicado esta máxima de su autoría.


Hay tantos ejemplos como granos de arena en el mar o estrellas en un firmamento campirano. La necesidad de proteger la ecología del país convertida en un tren que deforesta y amenaza el ecosistema de los cenotes; la construcción de una refinería sobre un manglar y la reactivación del uso de combustóleo a nivel nacional; la necesidad de detener la delincuencia usando la fuerza de seguridad creada por este gobierno convertida en operativos para detener y madrear centroamericanos; el derecho de acceso a la salud y el bienestar tan vulnerado por los neoliberales , mutó para convertirse en un derecho constitucional nulo, gracias al desabasto de medicamentos, que dura ya más de tres años, así como al fabuloso éxito del INSABI.

Groucho lloraría sin duda.


DAMAS Y CABALLEROS, ESTOS SON MIS PRINCIPIOS. SI NO LES GUSTAN TENGO OTROS


La congruencia a prueba de balas, qué digo de balas, ¡a prueba de misiles nucleares putinescos!, es pan de todos los días.


No importa que el 13 de marzo de 2015 afirmara que “es indispensable mantener abiertos los cinco espacios de comunicación que son independientes y libres en el país: el espacio de Carmen Aristegui, el programa Jacobo Zabludovsky, el semanario Proceso, así como los periódicos Reforma y La Jornada” y ahora hable de la mayoría de ellos como golpistas, conservadores y fifís, por decir lo menos.


Los únicos que se salvan son Zabludovsky, porque muerto no es fácil hacer periodismo, y la Jornada…pues recibe la mayor tajada de publicidad gubernamental del sexenio, pasándose por el arco del triunfo la ley de Comunicación Social, bien llamada la ley chayote.


Y los principios cambiaron, pero la congruencia permanece, al menos eso dice la #RedAMLOve. Ya no importa que el presidente intervenga en las elecciones, pues es la voz del pueblo; también se es consistente al hablar de separación de poderes, la obediencia el legislativo y el miedo del judicial son elecciones propias.

Sin duda, “Jacobo, está confirmado, son atómicas”.


“ME GUSTAN MIS ERRORES. NO QUIERO RENUNCIAR A LA DELICIOSA LIBERTAD DE EQUIVOCARME”


¿Después de dos consultas fallidas (por no mencionar tantos programas públicos, la economía, la paz y la seguridad de las mujeres que son “logros históricos”) hay que explicar mucho?


-o0o-


Por todo esto y demás vuelvo a lo dicho al inicio de este texto, no hay nada que temer del fantasma del comunismo, como muchos conservaduros insisten. No hay peligro de que se haya citado al padre de la teoría comunista moderna, nuestro siempre bienamado en realidad solo citó a un comediante que demostraba que la realidad es una tontería, que actuó como un gran payaso incomprensible y delirante en cada una de sus películas y programas.


Esperen…quizá tengamos que preocuparnos aún más.

PD…una disculpa a mis queridos editores de El Aguachile, sé que no es el tema que solicitaron y dije que escribiría, pero a veces los textos se escriben solos. Recuerden “Hasta cuando bromeo digo la verdad. Y no es ningún chiste”, Groucho dixit.


@HigueraB

#InterpretePolitico

Por Dra. Aribel Contreras Suárez


El pasado domingo 10 de abril se realizó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia. Un voto tan diverso como el queso, ya que había tal variedad de candidatos, en total 12, que el voto se fragmentó y se sabía de antemano, que era prácticamente imposible que hubiera una mayoría absoluta para alguno(a). Al final, la historia se repite al tener de candidatos en la segunda vuelta a Marine Le Pene y Emmanuel Macron. Digo se repite porque en las elecciones del 2017, también ellos dos quedaron en la segunda vuelta. Pareciera un dèja vu (“algo ya visto” en español) político pero ante un escenario muy distinto al de ahora. Macron ha sobrevivido a la explosividad de las manifestaciones de los chalecos amarillos por su intento fallido de subir el precio de combustibles, la pandemia, la imposición del certificado sanitario COVID-19 y ahora, una guerra en Ucrania donde ha intentado utilizar su diplomacia para abonar a la despresurización de dicho conflicto.

Cabe destacar que los dos factores que hoy los franceses valoran más al momento de emitir su voto son la seguridad social y el poder adquisitivo. El primero se da a luz de la crítica crisis sanitaria y la segunda es por el impacto de las sanciones impuestas a Rusia. Ambos elementos han sido aprovechados por Le Pen en su plataforma electoral al basarla en bajar los impuestos a los productos de la canasta básica, eliminar el impuesto sobre la renta a los menores de 30 años y disminuir los costos de algunos energéticos. Sin embargo, esto es una utopía ya que sería insostenible para las finanzas públicas. Es decir, para lograrlo, tendría que aumentar la deuda pública y no lograría sostenerlo durante mucho tiempo.


Un voto con sabor a pan, ya que en la segunda vuelta (a realizar el 24 de abril) ambos candidatos intentarán ser más mesurados en atacarse pero estarán enfocados en sus propuestas para lograr vencer al oponente. De allí que el candidato Jean Luc Mélenchon (el que quedó en tercer lugar), ha invitado a su base electoral a que no vote por Le Pen. Si consideramos que obtuvo más del 21% de los votos en esta primera vuelta y si ese porcentaje lo lograra sumar Emmanuel Macron, le garantizaría la victoria. Dicha victoria ha sido otorgada a Macron por un modelo estadístico de proyección electoral tanto por The Economist como por Ipsos Francia.


En junio habrá un voto con olor a vino ya que habrá elecciones legislativas. Se renuevan 577 diputados en la Asamblea Nacional y de lograr la mayoría necesaria, 289 escaños, Macron podrá tener el soporte legislativo para avanzar en sus propuestas y reformas necesarias para tener gobernabilidad durante su segundo mandato. A pesar de las críticas que Macron ha tenido como haber sido etiquetado como “el presidente de los ricos”, es un mandatario que ha demostrado mantener una deuda pública en un nivel bajo, alta tasa de empleo, y no ha prometido lo que sabe que no se puede cumplir respecto a la inestabilidad de la economía global. Por lo que tal vez veamos que brinde con un buen vino francés acompañado de queso sobre una buena rebanada de baguette.



Para ver mi análisis te invito a verlas en:

https://twitter.com/AribelContreras/status/1513697286332862466



Coordinadora

Licenciatura en Negocios Globales Universidad Iberoamericana

aribel.contreras@ibero.mx

Twitter: @AribelContreras

Instagram: aribeldiplomatique

Por Sergio Anzaldo Baeza


Hasta ahora, el debate mediático sobre el primer ejercicio de revocación de mandato básicamente se centra en lo formal-jurídico: ¿consulta democrática o propaganda política? ¿revocación o ratificación? ¿participación o abstención? ¿dónde están las casillas? Esta polémica ha marginado la discusión sobre la evaluación de la gestión del presidente López Obrador que prácticamente se reduce a los foros organizados por el INE, cuando no se trata de alabanzas o descalificaciones con más adjetivos que argumentos. Mucho ruido y pocas nueces.

Sin embargo, la incidencia socio cultural de esta inédita consulta brilla por su ausencia en la discusión pública, a pesar de los esfuerzos del propio López Obrador por introducir este aspecto. Para plantear un debate ordenado sobre el impacto cultural el ejercicio de revocación de mandato caminemos de la mano de uno de los pioneros de la antropología política, George Peter Murdock, quien hace 57 años definió siete características fundamentales comunes a toda cultura en su libro Cultura y Sociedad.


La cultura es aprendida


Murdock nos dice que la cultura no es instintiva o innata o transmitida biológicamente, sino que está compuesta de hábitos, o sea, de tendencias a reaccionar aprendidas, adquiridas por cada individuo a través de su propia experiencia en la vida después del nacimiento. Esto significa que la sola existencia de una consulta pública para revocar o refrendar el mando del titular del poder ejecutivo federal en México es una primera experiencia que, con el tiempo, puede germinar en un nuevo hábito: reconocer la potencia del poder ciudadano para cambiar un gobierno socialmente reprobado.


La cultura es inculcada


Todos los animales son capaces de aprender, nos dice el antropólogo, pero solo el hombre puede pasar a sus descendientes sus hábitos adquiridos. Desde esta perspectiva, el ejercicio de revocación de mandato constituye un primer y necesario antecedente para enseñar e inculcar el hábito de evaluar a la autoridad a fin de refrendar o quitarle la confianza ciudadana. Algo que en México apenas estamos aprendiendo a realizar.


La cultura es social


Para Murdock, los hábitos de tipo cultural también son sociales, o sea, compartidos por los seres humanos que viven o se mantienen relativamente uniformes por la presión social. Este primer ejercicio de revocación sirve para introducir y socializar la discusión sobre esta opción democrática, aún entre aquellos que en este proceso en particular alientan el abstencionismo. Este ejercicio es una opción política a la cual podrá recurrir cualquier grupo social que rechace o se sienta agraviado por un gobernante en particular. Es una caja de pandora, cierto, pero es menos mala contar con una vía institucional que sólo con la violenta.


La cultura es ideativa


Los hábitos de grupo en los que consiste la cultura son conceptualizados, verbalizados, como normas o pautas de conducta ideales. De acuerdo con esta hipótesis del investigador norteamericano, el ejercicio de revocación es útil para que en México se conozca y valore el lado b del ideal democrático: Un régimen democrático consolidado no sólo establece reglas para formar gobierno, sino también para cambiarlo mediante consultas públicas reglamentadas e institucionalizadas. En este sentido, el ejercicio del 10 de abril contribuye a reforzar el ideal democrático en México.


La cultura produce satisfacciones


Para pervivir en el tiempo, Murdock afirma que forzosamente la cultura siempre debe satisfacer las necesidades biológicas básicas y las necesidades secundarias que se derivan de ella. Desde esta perspectiva, la prevalencia del ideal democrático se consolida con ejercicios como el de la revocación, porque ofrece una solución igualmente democrática a la eventual insatisfacción social en torno a una gestión pública en particular. Por ello cobra sentido el enojo y decepción de grupos de extrema derecha, como Frena, con sus antiguos aliados que promueven la abstención en el proceso, pues para ellos la revocación es el camino democrático para manifestar su inconformidad con la gestión de AMLO y. por lo mismo, es necesario participar.

No está de más que recordar para todos quienes abanderan el ideal democrático que la satisfacción refuerza los hábitos, los fortalece y los perpetúa, mientras que la falta de satisfacción inevitablemente da por resultado su extinción o desaparición.


La cultura es adaptativa


De acuerdo con Murdock, las culturas también se adaptan, por medio de la copia y la imitación, al ambiente social de los pueblos vecinos. México no está inventando la revocación de mandato, más bien la está copiando de otras experiencias en las que ha servido para encauzar por la vía democrática la insatisfacción social, evitando el desbordamiento social y crisis institucionales mayores. No se nos olvide que Arnold Schwarzenegger llegó al gobierno de California en 2003 y Mariano Rajoy recientemente fue depuesto como primer ministro de España mediante ejercicios democráticos más o menos equivalente


La cultura es integrativa


Como un producto del proceso de adaptación, los elementos de una determinada cultura suelen formar un todo congruente e integrado. Según esta tesis de Murdock, un ejercicio cómo el que se realiza el 10 de abril de 2022 es parte constitutiva de la lenta y tortuosa marcha política que ha tomado México hacia el ideal de institucionalizar y consolidar un régimen democrático en el país. La revocación de mandato significa una nueva etapa de pedagogía política que se inició con la reforma política de 1977 para construir un régimen democrático.


Seguramente estos apuntes son muy generales, vagos y faltan muchos detalles que incorporar a esta reflexión. Recién iniciamos el debate público sobre este aspecto sustantivo de todo régimen democrático: contar con la posibilidad institucional de revocar el mandato de un gobernante en caso de causar insatisfacción social mayoritaria. Es un paso muy riesgoso, entraña grandes peligros, pero es imprescindible para consolidar nuestro régimen democrático. Lleva tiempo y seguramente los primeros ejercicios de revocación que se realicen adolecerán de muchos defectos de todo tipo, pero para no perder el optimismo, recordemos las palabras del comandante Picard en Sart Treck: Los cambios nunca llegan cuando los esperamos. Llegan después, pero siempre llegan.