Por: Vicente Amador


Hace un año, en estas fechas, estábamos a 24 horas de que la Organización Mundial de la Salud informara sobre el primer caso de una persona con coronavirus fuera de China. Fue el 20 de enero cuando se confirmó que el virus se transmitía entre humanos y hasta diez días después se advirtió del riesgo de salud pública como un tema de interés internacional.

Para la mayoría, la noticia seguía irrelevante. Además, estaba del otro lado del mundo. ¿Y a nosotros qué?, pudimos haber pensado. ¡Qué lejos estábamos de imaginar lo que vendría en los siguientes meses!


A raíz de la llegada de las primeras vacunas a nuestro país, Datenbank encuestó a población de la Ciudad de México. Las revelaciones son muy interesantes. De inicio, 9 de cada 10 capitalinos opina que los habitantes de esta Ciudad no respetaron las recomendaciones sanitarias para evitar la propagación del Covid19; es decir, salir de casa lo indispensable, usar cubrebocas, lavarse las manos y mantener sana distancia. Terrible calificación nos hemos asignado en este reto compartido que significa cuidarnos, por nosotros, por los nuestros, por todos.


Casi diez meses después del inicio del aislamiento, 85 de cada 100 reportan que conocen, de manera directa, al menos a una persona que se haya enfermado de Covid19. 67 de cada 100 conocen personas que han muerto.


Sin que estos últimos datos representen una estadística formal respecto a la dimensión total de los contagios y los fallecimientos, sí nos da una idea de la profundidad del golpe, que a estas alturas ha tocado las puertas de prácticamente todas las familias del país.


La vacuna que los capitalinos reportan les da más confianza es la de Pfizer – BioNTech. En segundo lugar, la de Astra Zéneca y, en tercer lugar, la Sputnik V. Por supuesto, es una percepción y mucho depende de factores distintos a la efectividad de la cura.


Más que en la reputación de las vacunas, subrayo que dieciséis de cada cien dicen no tener confianza en ninguna. De hecho, muchos encuestados reportan que, si bien confían más en una marca que otra, no por eso confirman que se la pondrán. Mucho ojo con ese tema: sabemos de la renuencia de un segmento poblacional a vacunarse, lo cual podría ser un inconveniente importante para detener la propagación del virus.


La situación me recordó memes que circulan en redes. Uno de ellos se burla diciendo: “después de las alimañas con las que anduviste, y ahora resulta que le temes a una vacuna”. Hay otro que, como no ha faltado quien diga que este medicamento está planeado para dirigirnos, dice “ojalá la vacuna venga con un chip para que controlen mi vida, porque yo sinceramente hago muchas idioteces”.


Hasta ahora, la pandemia ya marca tendencias en mi opinión irreversibles, como la mayor dependencia de la tecnología, el replanteamiento de los espacios para oficinas, el crecimiento del comercio online, el aumento de sesiones de aprendizaje virtuales, la revalorización del sector salud (¡afortunadamente!), por mencionar algunos ejemplos.


La crisis también muestra que todo puede cambiar inesperada y súbitamente, a lo cual le vendría bien una tendencia de mayor humildad frente a la vida.

Por: Eduardo Higuera


El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.

Groucho Marx


Genesis o de cómo surgen esperpentos en las boletas electorales


A partir de este número de El Aguachile daremos seguimiento a la telenovela spotera y mediática de los suspirantes. Los protagonistas de esta historia son y serán las candidatas y candidatos que, sin duda, harán las delicias de chicos y grandes con grandes actuaciones y momentos cómico-mágico-electoral.


La verdad es que el género de la obra que estaremos revisando no está claro aún. Puede ser una tragicomedia, una farsa o una tragedia. Con mucha seguridad podemos decir que no será una épica aventura, ni un viaje de descubrimiento. Ya los conocemos desde enantes.

El punto de partida está aquí donde los partidos deciden sus candidatos, tanto por puesto como por listas plurinominales, y muestran a los mexicanos el potencial que sus candidateados tienen para gobernar con honradez, capacidad probidad, transparencia, experiencia y probada trayectoria en el servicio de los mexicanos.


El origen de las figuras, que digo figuras más bien titanes y leyendas, que encontraremos en nuestra boleta en junio y que tendremos el honor de tachara para mostrar nuestro apoyo, tiene lugar en sesudas sesiones sensacionales de pensamiento estratégico. Los líderes de cada partido, junto con las fuerzas y corriente de cada instituto político buscan los perfiles idóneos para cada cargo. Solo la crème de la crème de sus militantes y partidarios llegan a este punto.


Gastronomía de las pasiones electorales


Parafraseando a Otto Von Bismarck, con las candidaturas pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen. No obstante, lo anterior podemos decir que la indigestión que pueden provocar ambas no se compara. El embutido de un hotdog puede indigestar un día, la candidatura embutida por los partidos puede provocar indigestión, diarrea y malestar crónico por años, si es que se logra vencer una elección con candidatos de baja calidad.


Por esta razón debemos cuidar nuestro consumo de candidatos pues son altos en sodio, grasas saturadas, historiales nefandos y muchas acciones dignas de memes.


Técnicos contra Rudos


En realidad, en esta telenovela no es del todo seguro que podamos en contra muchos luchadores, digo candidatos, técnicos, pero seguro si encontraremos montones de rudos e incluso uno que otro luchador exótico…por sus ideas “originales”.


Por ejemplo, ¿alguien duda que la legendaria Paquita la del Barrio sea una gran candidata. Sin duda es un monumento a la honestidad y la transparencia pues ya desde el momento en que se presentó su candidatura declaro sin ningún pudor que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo como candidata.


Seguro que más de un estratega de su partido, Movimiento Ciudadano, se sintió peor que Mon Laferte cuando fue rechazada por la ilustre interprete de “rata de dos patas” cuando dijo que no tenia ni idea de quién era o porque quería grabar una canción juntas.


Otro ejemplo de los rudos candidatos que podremos ver en las próximas elecciones lo constituye Enrique Garay, uno de los comentaristas deportivos que se han visto poco apoco desplazados de las transmisiones deportivas y que, como plan de emergencia, deciden entrarle al toro por los cuernos buscando ser uno de los nuevos alcaldes de la CDMX.


Es una pena que su profundo pensamiento político, sus planes coherentes y claros para generar políticas públicas que beneficien a todos los ciudadanos de su demarcación y sobre todo su carismático liderazgo queden opacados por una vieja jugada de faul que el ahora gobernador de Morelos le aplicó dándole bajeishon con la afamada pareja, conocida con la Nacha Plus debido a su presencia en uno de los muchos programas de Brozo.


¿Sería por que el exfutbolista es mucho más impresionanchi que el periodista deportivo? (con perdón de Zaguinho, seguro se debe reír de ambos).

Capo di tutti capi


Sin embargo, en esta etapa donde aún no hay campañas, pero ya salen los trapitos al sol nadie dentro de la dramatis persoane electoral se ha destacado tanto como el actor, cantante, político y posible gobernador de Guerrero, Félix Salgado Macedonio.


Y no crean que esto se debe a que el exsenador y ahora candidato morenista acumule cinco procesos por presunta violación y abuso sexual. Tampoco por es el repudio generalizado que, entre las feministas, que no fakeministas como la señorita pseudo Veloz que se esfuerza por mantener su castillo discursivo de cartas en pie, lo que lo pone en el top de los candidatos que más seguimiento merecen.


La única y válida razón para que queramos rastrear cada uno de los pasos del candidato guinda es para saber si es verdad el rumor de que planea hacer la segunda parte de su blockbuster del 2001, “Guerrero”, filmada en esta ocasión en locaciones de la casa de gobierno guerrerense.


Estamos seguros de que ESO sería o más rescatable de su gestión como gobernador.

Nos leemos en el siguiente capítulo.


@HigueraB

#InterpretePolitico


Por: Vicente Amador


Recientemente, Daniel Vader —investigador de la Universidad de Pensilvania— le dijo al New York Times que el cuidado de la salud mental ha sido y seguirá siendo esencial durante la pandemia: “Este es un momento traumático, y muchos de nosotros nos veremos afectados por la preocupación y el dolor… durante el resto de nuestras vidas”.

Claro que influyen sobre la estabilidad mental las preocupaciones por nuestra salud y la de los allegados; a estas alturas con grandes probabilidades de ya haber sufrido la pérdida de alguien cercano. También angustia el escenario laboral, el bolsillo, el temor al contagio, a ser atendido en condiciones adecuadas.


Un nuevo estudio de la Universidad de Ottawa revela resultados tremendos sobre la salud mental de la población mundial. El análisis arroja que, de cada cien, 24 registran insomnio; 22, estrés postraumático; 16, depresión y 15, ansiedad. (Por supuesto, una misma persona puede reportar más de una afectación).


¿Y esto es mucho o es poco? Pues, de inicio, sabemos que esta generación ya atravesaba un periodo de gran volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad que dan pie a una mayor vulnerabilidad emocional. En otras palabras, la cosa ya estaba fea. Y se agrava, nos lo dicen los investigadores canadienses, dado que el trastorno por estrés postraumático es cinco veces más frecuente en este periodo de pandemia. La ansiedad, cuatro veces y la depresión tres veces más recurrente en comparación con lo registrado previamente por la Organización Mundial de la Salud.


El estudio del que hablamos, liderado por Jude Mary Cénat, señala que el deterioro mental también se registra en el personal médico más o menos en condiciones similares al del resto de la población, salvo en cuanto al insomnio que en el caso de los profesionales sanitarios registra niveles, en mi opinión preocupantes.


Sabemos que el personal médico, los héroes especialmente de esta pandemia, están agotados. Si teníamos duda, ahí están los datos de todo el mundo. Recientemente lo decía José Antonio Lozano, Presidente de la Junta de Gobierno de la UP y del IPADE: “Hoy se vuelve prioritario cuidar de la salud mental de nuestro personal sanitario, que es un tesoro de nuestra sociedad que, entre todos, de manera solidaria, debemos proteger”. Eso significa planificación, organización y financiación de los sistemas de salud.

La Psicología explica que los principales impactos del aumento de estrés postraumático, la ansiedad y la depresión son palpables en problemas de atención, concentración y enfoque; cansancio, insomnio; desórdenes alimenticios (peor con los recalentados de la época); dolor de cabeza; mal humor, irritabilidad; falta de motivación en general. Los menciono, también con la intención de estar muy alerta ante estos posibles fenómenos en nuestra vida diaria.


La llegada de las primeras vacunas aviva el ánimo. Pero a esa estrategia aún le faltan, en el más luminoso de los horizontes, meses para registrar beneficios contundentes.


Al inicio de la pandemia, el grupo musical La Oreja de Van Gogh sacó una canción que titularon “Volveremos a juntarnos”. Efectivamente, como lo cantan, han sido “meses grises”. Y sin pretender que sea una solución porque sería evidentemente un reduccionismo, creo que hay una luz de respuesta en otro de sus versos en los que se acentúa la solidaridad, el servicio a los demás y la esperanza: “Ahora es tiempo de pensar y ser pacientes /Confiar más en la gente / Ayudar a los demás / … / Volveremos a juntarnos / Volveremos a brindar”, dice la canción, con especial tino en este arranque del nuevo año.

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