FakeNews en tiempos del coronavirus. ¿La era de la desinformación?

Por: Vicente Amador


Con frecuencia, los grupos de “guatsap” bombardean con noticias que me dejan perplejo. Deje usted la pandemia, eso es lo de menos. Me han notificado que el coronavirus es una microscópica invasión extraterrestre. Un acontecimiento que, por cierto, hace cientos de años habían adelantado no recuerdo cuál desaparecida civilización ancestral.


Mis chats me han advertido de las pretensiones de conquista planetaria de varias sociedades secretas. Por fortuna, igual me han prevenido de los termómetros infrarrojos, esos que ahora hay en la entrada de algunos comercios, y que pueden dejarme ciego, matarme neuronas o robarme ideas (sic, obviamente).



Sobra decir que estoy bromeando. Pero de que llegan estas noticias, llegan; con todo y video. La “infodemia”, como se le ha llamado a la gran cantidad de información equivocada que pulula en nuestros días, nos llena de datos y narraciones falsas, escandalosas. Disfrazadas de novedad y revelación, estas virulentas notas confunden al auditorio.


Gracias a los resultados que acaba de presentar la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, en conjunto con la encuestadora Kantar, sabemos que nueve de cada diez mexicanos está preocupado por el aumento de informes falsos.


Casi la mitad de los connacionales entrevistados señalan que les resulta difícil distinguir entre noticias e informes falsos. Cincuenta y seis de cada cien está de acuerdo con que los medios de comunicación ocultan hechos sobre el coronavirus dada la presión de sus respectivos gobiernos.


Resulta paradójico que, en la era de la información, la infodemia genera ignorancia. Lejos de permitirnos contar con elementos para comprender mejor lo que está sucediendo, por el contrario, enferma, abotaga con datos sorprendentes, llenos de imaginación, fantasía y ¡falsedad! Buenos cuentos, nada más.


Cuidar las ideas, los datos, las opiniones que escuchamos, es una buena manera de mantener la salud mental. ¡Precaución, se requiere conciencia crítica! No cualquier panfleto, cualquier video, cualquier pluma, cualquier mensaje de redes sociales, representan un periodismo serio y veraz.


El mismo estudio de la Fundación alemana Friedrich Naumann para la Libertad nos dice que, en México, poco más de uno de cada tres mexicanos está convencido que el coronavirus fue creado en un laboratorio chino. Uno de cada cuatro piensa que es un arma biológica, también China.



El estudio del que hablamos muestra que, durante la pandemia, a Bill Gates se le ha visto como enemigo, una suerte de mente malévola. Vaya usted a saber por qué. Al punto, que son miles quienes afirman que él está detrás de la pandemia.


La encuesta arrojó que un cuarto de los mexicanos asume que el fundador de Microsoft quiere implantar microchips en las personas para combatir el virus, y el 17% piensa que compró, para su beneficio evidentemente, a la Organización Mundial de la Salud. Por cierto, un número muy similar cree que hay una estrecha vinculación entre la red de internet 5G y la epidemia de coronavirus. Por supuesto, no tengo la más mínima idea de la relación entre esas dos realidades.

Un último ejemplo. Hay personas quienes, junto con las fake news, también han bebido sustancias muy peligrosas buscando limpiar el organismo, matar al coronavirus. Las consecuencias de esa ingesta pueden ser mortales: me refiero a esos brebajes tóxicos y a las noticias falsas que también nos empinamos. Estamos frente a otro peligroso virus, uno que dibuja fantasmas que no corresponden con la realidad, lo cual propicia tomar decisiones equivocadas.


@VicenteAmador

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